HISTORIA

ZERO es la unión de la banda madrileña U.M.O. y el cantante catalán José Antonio Manzano en el año 1984.

A. Manzano, por entonces cantante de Banzai, y U.M.O., banda encargada de arreglar los temas originales de Celeste Carballo para adaptarlos a la corriente heavy del momento, además de aportar el sonido de sus directos, conectaron de inmediato tanto musical como personalmente durante la gira española de El poder del Heavy, protagonizada por Banzai, Celeste Carballo y Ángeles del Infierno.

Tras la separación profesional entre Banzai y J. A. Manzano, U.M.O. recibe con entusiasmo la idea de incorporar a Manzano como voz solista de la banda. Es entonces cuando se regraban las voces y coros del álbum que U.M.O. ya tenía registrado en los estudios Mediterráneo de Ibiza, dando lugar al primer trabajo de ZERO.

Durante la grabación del segundo disco, también en los estudios Mediterráneo, el bajista Pedro Pizarro abandona la banda y es sustituido por Tony Urbano, bajista de Leño.

El proyecto ZERO concluyó su andadura musical dejando tras de sí el respeto de los profesionales y una excelente acogida por parte del público rockero.

 

UNA BANDA FORJADA EN FUEGO

ZERO nació en una época en la que el rock se escribía con sangre, sudor y válvulas saturadas. Desde sus primeros conciertos, la banda destacó por tres elementos inconfundibles:

– Identidad sonora propia: riffs de acero, bases rítmicas implacables y una voz capaz de atravesar multitudes.

– Honestidad cruda: ZERO nunca buscó encajar; simplemente existió a contracorriente.

– Carácter de culto: sus grabaciones, escasas y hoy auténticos objetos de coleccionista, alimentaron el aura enigmática del grupo.

Mientras muchos perseguían modas, ZERO construía legado.

 

EL SILENCIO QUE SE CONVIRTIÓ EN MITO

El prolongado retiro de la banda no apagó su impacto; lo amplificó.

Durante años, su nombre surgió en conversaciones entre músicos emergentes como referencia, como una brújula que señalaba autenticidad.

Los rumores sobre su regreso se repitieron durante décadas… hasta hoy.

Ese silencio no fue ausencia: fue energía acumulada. Una fuerza que ahora explota.

 

ACTUALIDAD

Se incorpora a la voz Gabi Boente, con una dilatada carrera en el panorama musical, aportando la calidad y la profesión que Zero necesita.

Un sonido renovado pero fiel a su esencia con gitarras más pesadas, una producción contemporánea y una actitud intacta que transmite experiencia y rabia juvenil.

Canciones inéditas conviven con versiones actualizadas de sus clásicos, preparadas con la precisión de quien sabe que está escribiendo historia por segunda vez.

ZERO no pretende agradar a todos, pretende despertar a quienes aún sienten el rock como un acto visceral.

Con una estética que mezcla elegancia y poder. Su música respira tradición, pero ruge contemporánea.